Puede revertirse la sarcopenia

¿Puede revertirse la sarcopenia?

La sarcopenia es una enfermedad progresiva caracterizada por la disminución de la masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento.

Con el paso de los años, puede afectar actividades tan comunes como caminar o subir las escaleras, aumentando el riesgo de fracturas y caídas.

Al comienzo era tratada como un signo de la vejez y no una patología. Solo se tenía en cuenta la disminución de la masa muscular. Posteriormente, en la segunda década de este siglo, se consideró un síndrome geriátrico; ya no se trataba solo de la pérdida de masa sino también de la pérdida de fuerzas y rendimiento físico.

Finalmente, en 2016, fue catalogada oficialmente como una enfermedad, debido a la insuficiencia del músculo esquelético.

Se estima que en el cuerpo existen más de 650 músculos esqueléticos que representan aproximadamente el 40% del peso corporal y que desempeñan diferente funciones vitales como la movilidad y regulación de las proteínas. 

Pero con el paso de los años la masa muscular se debilita. Comienza a los 40 años, aproximadamente un 8% cada diez años, a los 50 aumenta entre 3% y 4% cada año y a los 70 se acelera.

Si bien la sarcopenia es una enfermedad propia del envejecimiento existen otros factores que gatillan su aparición como el sedentarismo, los cambios hormonales y la resistencia anabólica.

La resistencia anabólica es la incapacidad del tejido muscular para generar estímulos que incrementen la masa muscular cada vez que ingerimos alimentos, por acción de la insulina o el ejercicio físico. 

Para facilitar el tratamiento es importante reconocer a tiempo los síntomas asociados a la sarcopenia. No son difíciles de percibirlos, solo se requiere observar y sentir, por ejemplo:

Un primer síntoma se puede apreciar en la delgadez de las extremidades, cuando los brazos y piernas se ven más delgados, con menos masa muscular

La pérdida de fuerza en las piernas en personas mayores, es otro síntoma. Se siente cuando cuesta más levantarse de una silla o subir escaleras.

Un tercer síntoma, aparece cuando las costumbres cotidianas son más difíciles de realizar como, caminar distancias que antes eran normales o cuando las labores domésticas se vuelven más pesadas.

Cuando aparecen estos síntomas es momento de buscar ayuda profesional pasar diagnosticar y comprobar la presencia de sarcopenia. Las pruebas generalmente consisten en un tamizaje inicial, luego una medición y cuantificación muscular.

¿Puede revertirse la sarcopenia?

No, pero sí se puede retrasar su aparición realizando ejercicios regulares combinados con una alimentación adecuada y exámenes médicos periódicos.

Existe evidencia ampliamente documentada que el ejercicios de resistencia aérobica (correr, nadar, montar en bicicleta) o de resistencia muscular (sentadillas, abdominales, planchas) sirven para tratar la sarcopenia.

Los ejercicios deben ir acompañados de un dieta rica en proteínas para moderar la pérdida muscular. Las proteínas son fundamentales para mantener fuerte los músculos y se encuentran en las carnes magras, pescado,  huevos y menestras. La vitamina D y calcio, también ayudan, así como una buena hidratación 

Un estudio de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología demostró que la combinación ejercicio y buena nutrición, contribuyen de manera notable a mejorar la fuerza y funcionalidad de los músculos. 

La Sarcopenia es inevitable, todos terminarán padeciéndola, pero una vida saludable la hará más llevadera.

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